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¿Qué es el liderazgo? ¿Está el liderazgo en las mejores manos cuando lo ejercen fanfarrones engreídos y egoístas que solo se alaban a sí mismos? ¿O es más seguro cuando lo asumen los mesurados, humildes y callados, que se pasan años estudiando antes de dar un paso?
Puede que nunca exista una respuesta perfecta para una pregunta tan personal. Las respuestas siempre variarán de persona a persona, de quien pregunta a quien responde. Sin embargo, es una pregunta que hay que hacerse, sobre todo cuando se trata de un equipo de baloncesto.
Hoy en día, la NBA se ha convertido en una especie de circo itinerante. Ya quedaron atrás los tiempos de 12 jugadores y unos pocos entrenadores. Actualmente, las comitivas suelen estar formadas por más de 50 personas por equipo. El liderazgo es clave. Son demasiados egos como para dejarlos sin control. La discordia puede desatarse entre los múltiples entrenadores asistentes, médicos, especialistas en fuerza y acondicionamiento físico y, por último, los jugadores.
Y aunque ningún estilo de liderazgo perfecto puede encarnarlo realmente una sola persona, Rajon Rondo hizo todo lo posible por guiar al rebaño de los Boston Celtics con un enfoque muy suyo.
Cuando SLAM 145 salió a la venta en marzo de 2011, Rondo promediaba la cifra absurda de 13.8 asistencias por partido. Sus compañeros sabían en lo más profundo que él los encontraría. A veces, sabía que se iban a librar de la defensa incluso antes de que ellos mismos lo supieran. Su visión de pase era histórica, según todas las métricas y todos los videos.
La parte más inconmensurable de su autoridad solo se dejaba ver a destellos. Una mirada a Kevin Garnett: «La próxima jugada te la doy, grandullón». Una mano en la cintura de Paul Pierce: «Sé que acabas de meter dos seguidas, así que voy contigo otra vez, Truth». Un choque de manos sin palabras para Ray Allen. Una reunión a solas con Doc Rivers: «Sé cómo cortarles el agua, entrenador».
Rondo estaba en todas partes a la vez, física y mentalmente. Nunca puso excusas, simplemente hacía mejores a todos.
La imagen de portada de SLAM 145 no pudo cristalizar mejor ese momento en el tiempo que con Rondo en pleno pase por la espalda. El reportaje de portada de ese número resume el liderazgo de Rondo con una cita de Allen:
«Rondo influye en el juego de forma más integral que cualquier base con el que haya jugado».
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